Florinda en su jardín

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Doctora Pili Dora Comprimida (Paqui Noguera)

Quan vam arribar, Florinda estava a l’habitació de Victor i va haver d’anar-se’n a la seva per què anaven a veure-la els metges, i abans d’anar-se’n ens diu: “¡Ey! Ahora vuelvo, no os vayáis sin verme”. Florinda té 17 anys i a pesar de que es major no pot passar sense nosaltres. Va ingressar a l’Hospital General d’Alacant per una recaiguda de leucèmia. El diumenge anterior estava en la festa de les famílies. Pareix ser que allí mateix va començar a trobar-se mal i se’n van anar abans de dinar. Primer pensaven que tenia una altra cosa, apendicitis, però finalment es confirma la recaiguda.

La visita amb els metges s’ha allargat i hem fet l’actuació a Victor, per tant hem anat més tard a l’habitació de Florinda. Al final no ha pogut sortir de la seva habitació fins i tot l’han sondat. Teo Mómetro (Pantxi Coves) portava la melòdica, i ja en la seva habitació, hem fet una improvisació musical on hem inclòs una lletra especial per a ella: “Florinda, flor flor linda, eres flor y eres linda, la más bella del jardín, yo la quiero para mí“. Va gaudir moltíssim. Florinda al dia següent estava a la UCI. Al arribar ens informen que està molt greu, sedada, intubada, inconscient. La meua intenció era treure forces i cantar-li la cançó que havíem inventat el dia anterior, però no va a poder ser. Va a ser saludar-la, començar a tocar un acord, i no vaig poder contenir les llàgrimes. Així que la van a acompanyar amb un poc de música d’ukelele i melòdica, i ens va acomiadar de ella de esta manera. Eixa vesprada va faltar. “Florinda, allá donde estés, seguro que seguirás siendo la flor más linda del jardín”.

Paqui Noguera (Doctora Pili Dora Comprimida)

Así da gusto

Doc Tornillo

Doc Tornillo (Quique Montoya)

Gabriela es una bebé de 21 meses con una Bronquiolitis que está con su mamá en la UCI del Hospital General de Alicante. Cuando entramos en su box la enfermera está poniéndole las gafas de respirar. Observamos que la pequeña está muy inquieta, asustada y agobiada, por lo que llora con mucha fuerza. Mi compañero Teo Mómetro (Pantxi Coves) y yo nos acercamos poco a poco tocando una canción muy melodiosa que utilizamos en estos casos: “Nuvolant”. De repente aparece una pompa de jabón por encima de nuestras cabezas. Doc Tornillo (el nombre de mi payaso), en un descuido había probado utilizar ese recurso tan mágico. Gabriela enmudece y se queda mirándonos fijamente. La enfermera, aprovechando la quietud de la niña consigue ponerle las gafas sin ningún problema. Finalmente, Gabriela y su mamá se tranquilizan. Al terminar, la enfermera nos dijo: “Así da gusto trabajar”.

Quique Montoya (Doc Tornillo)

Tocando el Ukelele

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Enfermera Paquita Tiritas (Susana Giner)

En la UCI del Hospital General de Alicante, fuimos a visitar a Elena, una niña de 10 años con PCI (parálisis cerebral infantil), la cual padece un síndrome raro. Es una especie de retraso que le impide conectar con su alrededor. Las enfermeras nos dicen que no se entera mucho. Le tocamos una canción con el ukelele y ella tiene la mirada como perdida. Pero cuando ve el instrumento no para de mirarlo. Me aproximo y ella sigue con sus ojos el instrumento. Se lo acerco y la invito a tocar. Cojo su mano y deslizo sus dedos por las cuerdas, la pequeña entusiasmada repite el gesto por sí misma.

A la semana siguiente la encontramos con su madre en la cuarta planta. La señora muy contenta nos comenta que las enfermeras le dijeron que su hija estuvo tocando el ukelele. Volvemos a cantar para ella y Elena hace sonar las cuerdas, mientras su mamá sonríe junto a ella.

Susana Giner (Enfermera Paquita Tiritas)

La graduación de Daniel

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Paquita Tiritas (Susana Giner)

Un día fuimos a visitar a Daniel, un chaval de 12 años que se había quemado con una hoguera en las fiestas de su barrio. Había estado 3 semanas en la UCI y ahora se encontraba en la Unidad de Quemados. Tenía las paredes de la habitación llena de cartulinas con collages que le habían hecho los compis de su clase. La Dra. Pili Dora Comprimida (Paqui Noguera) y yo jugamos con las frases que le habían escrito y le compusimos una canción utilizándolas.  

Daniel nos comentó su preocupación por no poder asistir a la fiesta de graduación de primaria que tendría lugar en su colegio, ya que seguramente, la semana próxima aún estaría ingresado. Ante tal inquietud, le propusimos que si así ocurría, podríamos grabar un video de graduación para que lo mandara a sus amigos del cole. 

A la semana siguiente, el muchacho todavía estaba hospitalizado. Tal y como habíamos quedado, lo hicimos. Improvisamos una ceremonia de graduación con las enfermeras presentes y su madre grabando. Incluso le pusimos un gorro improvisado y hasta una banda con papel higiénico. Daniel se partía de la risa. 

Susana Giner (Enfermera Paquita Tiritas)

El gesto de Ximo

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Enfermero Teo Mómetro (Panchi Coves)

Ximo tiene 2 añitos, está en el box nº 2 de la UCI del Hospital General de Alicante por un tumor cerebral. Ya lo han operado 3 veces. Este niño es un caso complicado, desde luego. Visiblemente su afección le genera convulsiones, espasmos y tics de forma continua. Parte de ellos, al parecer, cesan cuando duerme.

Durante nuestras visitas hemos recurrido a estimularlo musicalmente por sugerencia del Dr. Roberto, el jefe de la UCI pediátrica. Ese día Ximo estaba consciente. Tenía una acompañante, no sabemos si la madre, un familiar o su tutora. En cualquier caso, estaba muy contenta de que estuviésemos allí para el pequeño.

Comenzamos a entonar “Endivinàfrica”, canción creada por nosotros donde se requiere la participación de los oyentes, pero no hacía falta buscar la respuesta de Ximo, bastaba que fuera mero espectador.

El resultado fue tal, que al terminar y marcharnos, todos animamos al crío a decir adiós, en especial la señora que lo acompañaba, que le sujetó la mano articulándola a modo de despedida. Cuando soltó su extremidad se la veía afligida, triste, desesperada…, deseando que Ximo fuese autónomo.

Para sorpresa de todos los presentes, el niñito dejó su manita suspendida en el aire e hizo un esforzado saludo por cuenta propia. La señora se echó las manos a la boca y retirándose a la pared, se echó a llorar de alegría y emoción.

A mi compañera, Pili Dora Comprimida (Paqui Noguera) esto le conmovió profundamente. Y jolín… a mí también. Sentí que habíamos sido eficaces en nuestra misión.

Panchi Coves (Enfermero Teo Mómetro)

Estruendo en el aseo

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Esa mañana en el Hospital General de Alicante, hicimos varias visitas con el tema de los pedos, que no solemos utilizar mucho, pero ese día surgió en la habitación de Andrés. El muchachito tenía 4 años y no quería que entráramos. Le precisamos que sólo era para usar el aseo y de este modo nos dejó pasar.

La Doctora Pili Dora Comprimida (Paqui Noguera) dentro del cuarto de baño, la enfermera Paquita Tiritas (el nombre de mi payasa) en la puerta esperando. Pili Dora “petorra” perdida y Paquita Tiritas sofocada dando escusas: que si las lentejas… que si las cañerías… medio mareada por el tufillo. El niño, con cada estruendo del “petorro”, se mondaba de risa.

Su negativa a jugar con nosotras se convirtió en un desternillante juego para todos.

Susana Giner (Enfermera Paquita Tiritas)

Su caja de risas nos hizo felices

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Doc Tornillo (Quique Montoya)

Carolina es una niña negrita de cinco años, con un tumor en el pulmón. Hasta ahora, siempre que íbamos a verla, nos había mirado atentamente, pero sin más reacción. Un día que fuimos a visitarla en la UCI conseguimos hacerla reír. Era la tercera vez que la visitábamos. Ese día estaba con su mamá, y la encontramos viendo un video de Dora, la exploradora. Mi compañera, la Doctora Pili Dora (Paqui Noguera) no sabía quién era la tal Dora, la exploradora. Entre la explicación del Doc Tornillo (mi payaso) y las risas de la madre, Carolina abrió su caja de risas y nos hizo felices a todos.

Al mes siguiente, cuando fuimos a la UCI a ver a Carolina, los miembros del equipo sanitario nos dijeron que en ese momento estaban probando con ella una nueva máquina de respiración y que no podíamos entrar en su habitación para verla. No obstante, nos rogaron por favor que volviéramos más tarde ya que se habían dado cuenta que nuestra visita le hacía mucho bien. Así que cuando volvimos, fuimos a verla y la pequeña siguió riendo como la semana pasada, lo cual nos reconfortó gratamente.

¡Gracias por tus risas, Carolina! ¡Gracias por tu complicidad, mamá de Carolina! ¡Y gracias por tu sensibilidad, estimado equipo sanitario de la UCI!

¡Hermoso trabajo el del payaso de hospital!

Quique Montoya (Doc Tornillo)

La melodía silbada de Lolo

Doc Tornillo

Doc Tornillo (Quique Montoya)

En una de las habitaciones de la 5º planta del Hospital General de Alicante, en el servicio de Lactantes, se encontraba Javier de 2 años con su papá. Antes de entrar en su cuarto decidí sacar a Lolo, el loro (la marioneta que ese día había decidido llevar en mi bolsillo).

Mi compañera de ese día, La Doctora Pili Dora (Paqui Noguera), entró buscándolo, pero Lolo comenzó a jugar al escondite: aparecía y desaparecía por detrás de su cabeza, en un hombro, en el otro… provocando las risas de Javier y su padre. Una vez que Pili Dora encontró por fin al loro, comenzó a cantar una dulce canción, al tiempo que Lolo le hacía la música silbando. Fue muy bonito para todos, además del nacimiento de un nuevo mini número para los niños pequeños.

Al finalizar la jornada, el pasillo estaba vacío, pero entre el silencio inconfundible del hospital sobresalía una melodía silbada… era el papá de Javier, que llevaba un buen rato silbando.

Me fui a casa con una íntima sonrisa.

Quique Montoya (Doc Tornillo)

“¡Uf, no estoy para payasos…!”

Pili Dora (Paqui Noguera) y Teo Mómetro (Panchii Coves)

Aquest ha estat un dia especialment emocionant. Quan jo i Teo Mómetro (Panchi Coves) hem anat a la UCI allí ens esperaven amb unes orquídies que una mare agraïda havia dut per a cadascuna de les persones del personal sanitari que havia estat amb la seua filleta. Ser tractats com uns més del personal sanitari per a nosaltres ja és tenir-nos es molt alta estima. Una mare agraïda amb el personal es una cosa magnífica.

Les orquídies venien acompanyades d’aquesta carta:

En la puerta de la UCI hay un cartel de PayaSOSpital, lo estuve mirando con Luca y le dije: “El lunes pasan por la UCI pediátrica”. Ayer fue Lunes.

Durante estos días no he podido mimar a Lola, porqué la situación era delicada, y ayer por la mañana le quitaron unos cuantos cables, tubos y sondas, y la enfermera me dijo: “Prueba a tranquilizarla”. Yo, contentísima, me pongo a su lado y me comienzo a acariciarle la carita, poco a poco la niña comienza a relajarse y se duerme… finalmente siento la satisfacción de un trabajo bien hecho. Miro a la puerta y veo allí dos payasos, y pienso: “Ahora estos con la guitarra me despiertan al bebé”. Pasan la Doctora Pili Dora y el Enfermero Teo Mómetro, gastan cuatro bromas y me sacan la sonrisa. Dicen: “Mamá, tú también nos necesitas”, y yo pienso: “¡Uf, no estoy para payasos…!”.

Se ponen a tocar la guitarra, muy bajito, y me dicen: “Lola duerme, pero en sus sueños soñará las notas” y empiezan a cantar “Un barquito de cáscara de nuez”. Intento mantener la compostura, pero en cuestión de cinco segundos me derrumbo y empiezo a llorar como si no hubiera mañana, la cabeza entre las manos, sollozos, mocos, pitos, de todo… un llanto desesperado, pero que me supo a gloria. Aquella canción me daba palmaditas en la espalda y me decía: “Tranquila, mamá, ya ha pasado, puedes bajar la guardia y dejarte llevar…” Mi sorpresa fue cuando levante la mirada, Lolailo dormía serana pero la enfermera lloraba, ¡pañuelo en mano! Después de tantos años en aquel puesto de trabajo, donde habrá visto de todo, aún tenía la capacidad de emocionarse y ponerse en nuestro lugar. Viendo el panorama los payaSOS dijeron: “¡Vámonos, que lo estamos haciendo muy mal!” y todas otra vez a sonreír.

Estos días he vivido demasiadas sensaciones, unas muy desagradables y otras maravillosas, esta es una de ellas, una estima y una admiración tremenda hacia el trabajo de este hospital, ¡me quedo con lo bueno! No he podido sentirme más arropada.

Quan vaig parlar amb Nuria per a demanar-li de publicar-la, em va dir que era una escrit que havia enviat per whatsapp a les seues persones estimades, que podia escriure-ho millor. Yo li vaig dir que ho volia així, tal i com li va sortir de l’anima.

Gràcies Nuria.

Paqui Noguera (Doctora Pili Dora Comprimida)

Una experiencia enriquecedora

Enfermero Teo Mómetro (Panchi Coves)

Teo Mómetro (Panchi Coves) y Pili Dora (Paqui Noguera)

En el Box nº 3 del Servicio de U.C.I. del Hospital General de Alicante nos encontramos a Belén de 15 meses. La pequeña fue atropellada por un vehículo, con lo cual ha sido atendida por los doctores especialistas en Neurología. Nos dijeron que muy pronto le iban a dar el alta, ya estaba muy recuperada.

Las extremidades de María, muñecas y tobillos, estaban sujetadas con cintas de gasa a los laterales de la cuna. Esta situación es habitual en estas edades, ya que evita que el bebé se extraiga solo las vías y demás. Es triste ver esto, pero al mismo tiempo es necesario.

Belén estaba tranquila, con una bandeja sobre la que había un reproductor de videos. Una especie de ordenador pequeñito. Estaba viendo una película de dibujos. Ella nos miró cuando entrabamos en su estancia. Le hablamos dulcemente y avanzamos con cuidado. No mostró ningún tipo de temor. Lentamente le mostramos la guitarra, Pilidora (Paqui Noguera) y yo le cantamos una nana francesa “Ma Petite”, a dos voces, muy lindamente armonizada y ajustada al espacio. Belén nos echaba un vistazo de cuando en cuando durante la canción.

Al finalizar y despedirnos muy cómplices, nos miró con cara de “no os vayáis”. Me acerqué y saqué una postal con la fotografía de todos nosotros, los payasos. La niña intentó desquitarse de las cintas y pareció que cayó en la cuenta de que estaba atada. Me miró y yo le acerqué la postal hasta su mano. Sujetó la postal y la colocó ante su cara como pudo para observarla. Y durante el tiempo que tardamos en desaparecer, se quedó clavada con aquellos pintorescos personajes sin volvernos mirar.

Fue experiencia muy enriquecedora para mí.

Panchi Coves (Enfermero Teo Mómetro)

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