¡Qué rebonico!

Doctor Otto (Oscar Benagues)

Doctor Otto (Oscar Benagues)

Volvemos a ver en el Hospital General de Castellón, a un niño muy conocido por nosotros, por los frecuentes ingresos, llamado Sergi de 7 años. Esta vez se encontraba en la UCI Pediátrica con un problema respiratorio, pero como hacía mucho tiempo que no lo veíamos no llegamos a reconocerlo. En el momento de la transmisión (donde se nos informa del estado de los niños ingresados) nos cuenta el doctor Adrián que la criatura está sedada y que cree que es mejor que centremos nuestra visita en otros niños, descartando, por tanto, la intervención con Sergi.

El pequeño está acompañado por su madre y al salir de Uci me quedé con la mosca detrás de la oreja. La cara de su madre me resultaba muy familiar… hasta que caigo en la cuenta de que se trataba de nuestro querido Sergi y su mamá.

Al siguiente jueves sucedió algo sorprendente. Sergi continuaba entubado y sedado, aunque esta vez los médicos nos habían dicho que querían que empezara a despertar. Al entrar en la UCI comenzamos a saludar a su madre y al oír nuestras voces, nuestro amiguito abrió los ojos repentinamente con la consiguiente sorpresa de los allí presentes.

Su madre nos contó que continúa tocándole la nariz a todo el mundo para comprobar si les suena, ya que de bien pequeñito, jugábamos a eso. ¡Qué rebonico!

Oscar Benagues (Doctor Otto)

Momento emotivo

Doctor Otto tocando su flauta

Oscar Benagues (Doctor Otto)

Este mes he conocido a Pablo, de dos años. Es un impresionante caso de un niño semi-ahogado. Estaba junto a su mami. Fue una de esas intervenciones cargadas de emotividad.

Al entrar a su habitación está todo oscuro y aprovecho para sacar la luz de colores de mi compañera Elena, más conocida por los niños como Doctora y Cocinera Esparadrapa (Elena Doncel). Al llegar a la cama, la mami se dirige a nosotros y nos dice literalmente:

– “Dicen que no ve“

A pesar de este comentario, continuamos mostrándole la luz con tal de intuir un gesto que nos diera una pequeña esperanza. Uriel no paraba de gemir y quejarse. La mami levanta la persiana y por fin podemos reconocernos los rostros. Ahora nos comunica que mañana se van a un centro especializado a ver si pueden hacer algo por el pequeño. Continuamos la intervención con música y nos despedimos.

Al salir, tengo que sentarme un minuto para tomar aire junto con Elena. Me impresionó la entereza y la mirada de esa mujer que tiene la esperanza de que se puedan recuperar más funciones en Pablo como ya se ha demostrado.

Oscar Benagues (Doctor Otto)

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