El gesto de Ximo

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Enfermero Teo Mómetro (Panchi Coves)

Ximo tiene 2 añitos, está en el box nº 2 de la UCI del Hospital General de Alicante por un tumor cerebral. Ya lo han operado 3 veces. Este niño es un caso complicado, desde luego. Visiblemente su afección le genera convulsiones, espasmos y tics de forma continua. Parte de ellos, al parecer, cesan cuando duerme.

Durante nuestras visitas hemos recurrido a estimularlo musicalmente por sugerencia del Dr. Roberto, el jefe de la UCI pediátrica. Ese día Ximo estaba consciente. Tenía una acompañante, no sabemos si la madre, un familiar o su tutora. En cualquier caso, estaba muy contenta de que estuviésemos allí para el pequeño.

Comenzamos a entonar “Endivinàfrica”, canción creada por nosotros donde se requiere la participación de los oyentes, pero no hacía falta buscar la respuesta de Ximo, bastaba que fuera mero espectador.

El resultado fue tal, que al terminar y marcharnos, todos animamos al crío a decir adiós, en especial la señora que lo acompañaba, que le sujetó la mano articulándola a modo de despedida. Cuando soltó su extremidad se la veía afligida, triste, desesperada…, deseando que Ximo fuese autónomo.

Para sorpresa de todos los presentes, el niñito dejó su manita suspendida en el aire e hizo un esforzado saludo por cuenta propia. La señora se echó las manos a la boca y retirándose a la pared, se echó a llorar de alegría y emoción.

A mi compañera, Pili Dora Comprimida (Paqui Noguera) esto le conmovió profundamente. Y jolín… a mí también. Sentí que habíamos sido eficaces en nuestra misión.

Panchi Coves (Enfermero Teo Mómetro)

Una experiencia enriquecedora

Enfermero Teo Mómetro (Panchi Coves)

Teo Mómetro (Panchi Coves) y Pili Dora (Paqui Noguera)

En el Box nº 3 del Servicio de U.C.I. del Hospital General de Alicante nos encontramos a Belén de 15 meses. La pequeña fue atropellada por un vehículo, con lo cual ha sido atendida por los doctores especialistas en Neurología. Nos dijeron que muy pronto le iban a dar el alta, ya estaba muy recuperada.

Las extremidades de María, muñecas y tobillos, estaban sujetadas con cintas de gasa a los laterales de la cuna. Esta situación es habitual en estas edades, ya que evita que el bebé se extraiga solo las vías y demás. Es triste ver esto, pero al mismo tiempo es necesario.

Belén estaba tranquila, con una bandeja sobre la que había un reproductor de videos. Una especie de ordenador pequeñito. Estaba viendo una película de dibujos. Ella nos miró cuando entrabamos en su estancia. Le hablamos dulcemente y avanzamos con cuidado. No mostró ningún tipo de temor. Lentamente le mostramos la guitarra, Pilidora (Paqui Noguera) y yo le cantamos una nana francesa “Ma Petite”, a dos voces, muy lindamente armonizada y ajustada al espacio. Belén nos echaba un vistazo de cuando en cuando durante la canción.

Al finalizar y despedirnos muy cómplices, nos miró con cara de “no os vayáis”. Me acerqué y saqué una postal con la fotografía de todos nosotros, los payasos. La niña intentó desquitarse de las cintas y pareció que cayó en la cuenta de que estaba atada. Me miró y yo le acerqué la postal hasta su mano. Sujetó la postal y la colocó ante su cara como pudo para observarla. Y durante el tiempo que tardamos en desaparecer, se quedó clavada con aquellos pintorescos personajes sin volvernos mirar.

Fue experiencia muy enriquecedora para mí.

Panchi Coves (Enfermero Teo Mómetro)

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