Cada dia millor

Doctós Càpsulo Prentendós (Jaume Costa)

Aurora es una xiqueta de 10 anys que va tindre un accident de tràfic amb varies lesions, entre elles un TCE (Traumatisme Craneoencefálico). La primera vegada que la varen vorer anava amb el Dotor Max Recetax (Sergio Claramunt) i Aurora estava  en la UCI del Hospital La Fe. En la transmissió ens van dir que no connectava massa. Li van fer música m’entres sa mare plorava. Visualment no connectava però sa mare ens va donar les gracies i va dir que si li havia arribat. 

Quatre dies desprès la vaig vorer amb el Professor Microscopio (Ventura Cano) i ja estava en planta. La meua sorpresa va ser que ja connectava, i fins i tot contestava amb la ma i  el dit cap amunt o cap avall a les nostres preguntes en senyal de ok o no. En vaig quedar bocabadat i molt content de vorer la seua evolució en tan sols quatre dies. Espere que siga algo que passe freqüentment, però jo no ho havia observat fins ara en ningú.

Setmanes més tard la vaig tornar a vorer amb Microscopio i ja parlava. Van fer una improvisació on Micro espantava a Càpsulo digen que hi havia un bitxo. Ella es reia i va entrar al joc, fins i tot espantava ella directament a Càpsulo digen «un bitxo» varies vegades… UUUAAAUUU!

Eixe dia ens van dir en la transmissió que li donaven el alta i que seguiria en rehabilitació. Ens despedim d’ella i de sa mare, que havia vist jo les tres vegades que la vaig vorer a Aurora. Desitgen  que es recupere totalment, però tot el vist apunta a que així serà.

Jaume Costa (Doctós Càpsulo Prentendós)

El muñeco de Malak

Enfermera Mina Mercromina (Asun Cebrian)

Cuando llegamos al servicio, las enfermeras nos dijeron que habían llorado mucho los días pasados, pero que hoy se encontraban un poco mejor. La muerte de Claudio había sido un palo para todos. Lo conocíamos desde hacía tantos años que no soy capaz de recordar la primera vez que lo vimos. Era un chaval siempre amable que quería mucho a nuestros payasos. Junto a él, en la misma habitación, siempre estaba Malak.

Tras su muerte, tan repentina para todos, nos preguntamos cómo lo llevaría todo el servicio, en especial Malak. Las enfermeras nos dijeron que lo llevaba bastante bien. Nos sorprendió que ellas le habían confeccionado un muñeco.

Cuando entramos a verlo, enseguida nos dijo que Claudio había muerto y que él tenía allí al muñeco que lo representaba. Con una serenidad absoluta, habló de Claudio y de que se había marchado. Mi compañera de ese día, Beni Cilina (Nuria Urioz), contó una historia sobre un arco iris y después cantamos la canción favorita de Claudio. Malak le puso una maraca al muñeco y todos cantamos a voz en grito. Fue un bonito homenaje. Malak nos puso muy fácil hablar con naturalidad de la pérdida de Claudio.

Los niños nos enseñan. Ahora Malak ya no utiliza el muñeco para mitigar su dolor y poco a poco se va haciendo a la idea. Nos ha dado una lección de integridad y de cariño hacia su amigo y de cómo hacer el viaje del duelo paso a paso.

Asun Cebrian (Enfermera Mina Mercromina)

No quiere que entréis

Supervisora Remedios (Esther Ramos)

Darío te 9 anys i està ingressat per Broncoespasmo. En este xiquet, just quan anàvem a entrar, una infermera ens va pillar pel passadís i ens va dir: “Que me ha dicho que no quiere que entréis, que no tiene ánimo para nada”.

La Doctora Esparadrapa, el nom de la meua companya (Elena Donzel) i jo vam anar cap a l’ habitació per a tancar la porta i tantejar. Només de dir-li a Esparadrapa que tancara la porta que no anàvem a entrar, ell va començar a riure. La mare el mirave de reüll i al·lucinava. Així vam estar un poquet, Esparadrapa que deia que per suposat que l’ anava a tancar i mai la tancava… Vam fer eixe joc des de la porta i va funcionar genial. El misteri del que es diu en un principi i el que passe al final.

És veritat que este xiquet al dia següent que vam tornar, l’ havien pujat a UCI i li estaven fent una placa. Estava en el llit que està dins la cristalera, i es va tapar la cara perquè no volíe saber res. Esta vegada no vam insistir. Estava clar.

Esther Ramos (Supervisora Remedios)

Una canción triste

Doc Tornillo (Quique Montoya)

Entramos en la habitación de Ander, de 10 años, ingresado en el Hospital General de Alicante. Al preguntarle si quería una canción alegre o triste, nos contesta, con complicidad y picardía en los ojos, que prefiere una triste. Al instante mi compañero, el enfermero Teo Mómetro (Pantxi Coves) y yo, comenzamos a improvisar una canción en la que todas las mascotas de Doc Tornillo (el nombre de mi payaso), se iban muriendo por diversas razones: un constipado, un atropello de camión, una caída por un precipicio… Cada vez que la canción se ponía más triste, Ander iba riendo más y más, hasta el punto de pedirnos que fuera lo más triste posible. Una vez terminada, los payasos nos quedamos con una tristeza teatral que a Ander no podía ocasionarle otra cosa que reír aún más. Ander nos dio una gran lección. Y es que a veces es necesario reírnos de las tristezas y hablar tranquilamente de la muerte. Los niños, en la mayoría de las ocasiones, están mejor preparados que los adultos para afrontar situaciones difíciles, entre ellas la muerte.

Quique Montoya (Doc Tornillo)

Equilibrio sobre papel

Enfermero Baldomero (Luka Soriano)

En el Hospital Clínico de Valencia, en el servicio de Hospital de Día, me meto en el baño mientras el Profesor Microscopio (Ventura Cano) empieza su presentación ante los niños y padres presentes. Minutos antes le había propuesto a mi compañero que actuaramos sin palabras. Dentro del baño, juego con el ruido de unas cuñas. Salgo con una en la mano, asombrado de mi descubrimiento. No siento aflorar propuesta de juego, así que vuelvo a meterme. Hago más ruido. Salgo de nuevo con un rollo de papel higiénico, nuevamente sorprendido. Tiro un poco del papel. Mi mirada le dice a Microscopio que estire más y se aleje al fondo de la sala. Le da el papel a una madre que está sentada al final. Luego a un niño y vuelve hasta mi lado. Mis ojos se fijan en el títere de Micro que apenas se asoma en su bolsillo. Mi mirada le vuelve a hablar. Me coloco el rollo en la boca y comienzo a tocar con la guitarra mientras el ratón Leo, su marioneta recién salida de su bolsillo, hace equilibrios. Todos miran atónitos… el ratoncito pasa al lado de una silla donde hay un bolso. Se mete allí. Sale del bolso un pequeño oso de peluche ante la mirada atónita de madres, niñas y niños. El oso vuelve al bolso y sale el ratón con un monedero. La risa de los presentes adquiere por un momento la calidad de un público en un teatro. Buscamos el final mientras continúa la música. Salimos despacio como si no hubiera pasado nada.

Luka Soriano (Enfermero Baldomero)

Magia, una vez más

Auxiliar de Limpieza Pía (Haydeé Bañales)

Nos encontramos con el pequeño Eloy, de 2 años, en el pasillo de pediatría del Hospital de La Plana. Él está cansadito y con fiebre. Pía, mi payasa, saca al exuberante Federico (mi marioneta-pajarraco verde, que siempre me acompaña), mientras la Doctora Esparadrapa (Elena Donzel), mi compañera, canta una bonita canción. De pronto, de tres habitaciones diferentes comienzan a salir padres y madres acompañados de sus hijitos. Todos son pequeñines de entre 1 y 3 años. Los padres se sientan en el pasillo y también aparece alguna enfermera que no pudo evitar quedarse a contemplar el improvisado acontecimiento. De repente, tenemos ¡una función de títeres! Los padres y madres aplauden, los nenes se relajan: pompitas de jabón, música, la presentadora Pía y la gran cantante Esparadrapa. ¡Se creó un espectáculo en el pasillo! La divertida fiesta duró casi 20 minutos y nosotras encantadas de hacer magia… ¡una vez más!

Haydeé Bañales (Auxiliar de Limpieza Pía)

Apreta el botón

Enfermera Paquita Tiritas (Susana Giner)

En otra habitación encontramos a Mireia de 6 años, ingresada por fractura al caerle la tele encima. La hemos visitado varias veces, pero siempre se muestra muy seria y tímida. Su padre nos recibe con sonrisas, pero ella nos mira con desconfianza. El último día que la visitamos, ella estaba jugando con un muñeco que hacía una musiquita cuando le tocaba un botón. Mi compañero Doc Tornillo (Quique Montoya) y yo comenzamos a andar como muñecos robóticos por la habitación al sonar la musiquilla. Cuando Mireia la paró nosotros también paramos. Ella enseguida capto el juego y volvió a hacerla sonar. Nillo (abreviatura de Doc Tornillo) y Paquita Tiritas (el nombre de mi payasa) no podían parar de andar y si llegaban a una pared seguían intentando andar, como los juguetes que se quedan atascados sin cambiar de dirección en su empeño por seguir adelante. Aquello despertó las carcajadas de Mireia, que paraba la música para darnos un respiro. Nillo y Paquita suspiraban aliviados, pero la niña rápidamente volvía a accionar el botón. Nillo y Paquita intentaban salvarse el uno al otro cuando quedaban obstaculizados en su marcha por una silla o una pared, pero como no podían parar de andar, o bien pasaban de largo por al lado del compañero, o bien quedaban atrapados junto a él, dándose ambos trastazos contra la pared. Mireia no paraba de reír y esta vez no quería que los payasos se marcharan de la habitación, se lo estaba pasando bomba y nosotros ¡felices por verla reír al fin! Me embeleso.

Susana Giner (Enfermera Paquita Tiritas)

Un mocador de color

Doctós Càpsulo Prentendós (Jaume Costa)

Just en el moment d’entrar a l’habitació d’Ariel, van vore a la porta al psiquiatra que estava tractant-lo. El professional va dir que estava en estudi per un trastorno de conducta, i que no sabien si responia als estímuls. El xiquet no estava acompanyat i el psiquiatra va entrar amb nosaltres.

Van començar amb unes notes musicals però desprès van fer una de les intervencions mes silenciosa i impressionant que recorde. El meu company, el professor Microscopio (Ventura Cano), amb un mocador de color, va iniciar una proposta tirant-li a Càpsulo (el nom del meu pallasso), i jo el agafava tornant-li, varies vegades. Desprès li va tirar a Ariel, varies vegades fins que el xiquet va respondre agafant-lo. ¡UUUAAAUUU!

Varies vegades ells es van passar el mocador. Micro li va fer la senyal de que Ariel passarà el mocador a Càpsulo, i els tres anaven passant el mocador. En eixe moment va arribar sa mare i van decidir incloure-la. Ja érem quatre passant el mocador. Van integrar al psiquiatra que havia estat mirant tot el temps. I ahí estaven els cinc passant el mocador, van traure un altre, i un altre mocador. Allí estaven els cinc passant-se els mocadors, sempre en el mateix sentit, això si.

En un moment determinat jo tenia a les mans tots els mocadors i van canviar la proposta. Li vaig donar un mocador a Ariel i jo en vaig quedar en un altre, vaig començar a plegar el mocador cada vegada per la meitat, i ell repetia els plecs. ¡UUUAAAUUU!

Va ser molt xula i efectiva la intervenció, Ventura i jo van comentar que havia estat molt bé. I el psiquiatra ho va observar. Per tant: ¡Ariel, si que respon a estímuls!

Jaume Costa (Doctós Càpsulo Prentendós)

Un mamut que quería volar

Doctora Vacuna (Laura Suñer)

En el Servicio de Oncología del Hospital La Fe estaba Fermín de 8 meses, otro nuevo diagnóstico reciente. Su mamá llora en el pasillo, cerca de la puerta. No puede creer la realidad de su pequeño. Logramos que le asome una sonrisa al darle la vuelta, en lo posible, a la situación y prometerle que lo haremos bien, que no llore, que cantaremos lo mejor posible. Y Fermín, que sonríe un tanto extrañado cuando nos ve entrar a su habitación, mira de soslayo a su abuela que lo sostiene, lo anima a escuchar nuestra canción “El mamut”: “Un mamut chiquito que quería volar…” El chiquitín baila, se mueve como volando cual mamut chiquito, al final tira el chupete como muestra de alegría. Y su recién llegado abuelo, de sonrisa amplia y energía protectora, también participa de buen grado con nosotras, aplaudiendo, apoyando nuestra actuación. Dicen que la esencia de la sabiduría es la total aceptación del momento presente. Dicen que la falta de aceptación de lo inevitable es fuente de sufrimiento y de desarmonía… pero, ¿quien deja de sufrir con estas grandes pruebas que pone la vida? ¿Cómo confiar entonces en el equilibrio de la vida, en la armonía del universo? ¿Cómo aceptar el momento presente, con las cosas en el modo en que suceden? ¿Cómo aceptar los límites de la vida y los reverses de destino? ¿Se puede restablecer el equilibrio perdido…? Sobre mis pasos, flotando, me quedan estas reflexiones cual nube en forma de mamut que aprende a volar…

Laura Suñer (Doctora Vacuna)

Sueños de astronauta

TXETXE3

Auxiliar Analista

El niño al que acompañamos esa tarde al quirófano en el Hospital Dr. Peset, tan solo hace caso de su cochecito y nos mira distraídamente. Sus papás preocupados, le van estimulando todo el tiempo para que se concentre en nuestro juego. El profesor Microscopio (Ventura Cano) y Analista (el nombre de mi clown), quieren explicarle cómo se respira con la mascarilla de astronauta (mascarilla de quirófano), y que al inspirar hace soñar. Cada vez que lo ilustramos Analista se queda dormida y cuando Micro la despierta, ella explica que soñó con coches de colores con los que corre… y Pum, de la emoción Analista se choca. En este momento, el pequeño empieza a reír. ¡Hemos encontrado el juego!… repetimos cada vez, y poco a poco el niño con sus risas y sus papis, empiezan a olvidar por qué están allí (en pre-quirófano) y nos hacemos una burbujita de sueños de astronauta. Fue una buena búsqueda y como siempre, la risa nos indica que es un buen camino.

Txetxe Folch (Auxiliar Analista)

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